Entrevistamos a Adam, entrenador del Prebenjamín B.

Conocemos a uno de los entrenadores más jovenes del club.

 

En este inicio de 2019 comenzamos una serie de entrevistas con los entrenadores del club. El primero de la lista es Adam, exjugador del club y entrenador del Prebenjamín B junto con Dani y con el que compartimos unos minutos para hablar sobre él, sobre su equipo y sobre otros aspectos.

Adam Muiño Méndez cumplirá veinte años el próximo mes de marzo y es uno de los entrenadores más jóvenes del Galicia de Caranza. Comparte su labor en el Prebenjamín B con Dani y entrena también junto con David Cantos, al Benjamín D del club. El año pasado, además de jugar en el Juvenil B de nuestro club, ya tuvo su primera experiencia en los banquillos con el Prebenjamín C.

Buenas tardes Adam. Para empezar, resúmenos un poco tu trayectoria deportiva.

Adam: Empecé a jugar aquí en el Galicia a los cinco años. Estuve hasta que era cadete de primer año y me fui para la S.D. O Val. Estuve tres temporadas allí y la verdad es que me trataron muy bien y estuve muy contento. Después, en juveniles de segundo año volví para el Galicia para jugar con mis amigos y el equipo hizo una gran temporada. Fuimos campeones de Copa aunque yo tuve una grave lesión. Me rompí el talón de Aquiles y entre unas cosas y otras, estuve nueve meses parado. Después, la temporada pasada en mi tercer año juvenil, nunca conseguí sentirme bien del todo y fue cuando empecé a entrenar gracias a mi entrenador, Alberto, que es el causante de que yo esté ahora entrenando. El me propuso la idea de entrenar con él al Prebenjamín C y la verdad es que tuve mucha suerte. Tuvimos un grupo increíble. Fuimos campeones de Liga, de Copa, jugamos las provinciales, ganamos algún torneo, fuimos subcampeones del torneo del club perdiendo en la final con el Deportivo de La Coruña… Fue un gran año y aprendí mucho con Alberto. Él me animo a sacar el título de monitor. Era un grupo muy bueno a nivel deportivo aunque un tanto revoltoso pero los padres también me ayudaron mucho y me desearon mucha suerte cuando acabó la temporada. Después, me saqué el título de monitor y le propuse a David la posibilidad de llevar un equipo con Dani y ahora estamos con el Prebenjamín B.

¿Cómo es el grupo que tienes en el Prebenjamín B?

A: Sinceramente no lo cambio por nada. Tiene un nivel de asistencia muy alto. Yo diría que un 90% por lo que es para estar contentos. En comportamiento les daría un 9 y aunque de vez en cuando hay que darle un toque a alguno, generalmente se portan muy bien todos. A nivel de trabajo vamos en línea ascendente. Poco a poco van cogiendo las tareas que Dani y yo les ponemos durante los entrenamientos y eso se está reflejando en los partidos aunque evidentemente, hay mucho por trabajar. Tenemos mucha motivación y muchas ganas y estamos muy contentos.

Es un grupo de 17 niños. Cada jornada tienen que descansar tres y nuestra intención es la de ir rotando a todos. Una lástima es el hecho de no tener un portero fijo y tener que andar cambiando cada partido. Es una situación un poco difícil. Tengo niños que creo que les gustaría ser portero pero para muchos padres es una posición difícil y no quieren que sus hijos estén en la portería. Sinceramente es algo que no comprendo pues es la posición más importante y en nuestro club por ejemplo, trabajan específicamente con David Freire que es un gran entrenador de porteros. Pese a todo, al final son ellos los que deciden y hay que respetar su decisión.

Valóranos un poco la primera fase del equipo.

A: Al principio, como es normal, nos costó mucho. Durante los primeros partidos fue muy difícil pero a medida que pasaron las semanas lo fuimos haciendo mucho mejor  incluso acabamos metiéndonos en el Grupo 2. Pese a ser una plantilla con un 95% de jugadores de primer año, creo que nos vendrá muy bien de cara a la próxima temporada. A estas edades, creo que se aprende más de las derrotas que de las victorias. Si hubiésemos entrado en el Grupo 3 está claro que podríamos ganar más partidos pero creo que es positivo que al final nos metiésemos en el Grupo 2. A mí siempre me dijeron que para aprender a ganar, primero hay que perder.

¿Qué objetivo os marcáis de aquí a final de temporada?

A: Creo que hacer veinte puntos sería una gran cifra para estar en el Grupo 2. Estamos teniendo un gran inicio y hemos ganado dos partidos en tres jornadas que está muy bien.

De todos modos, lo principal es seguir aprendiendo y que los niños estén contentos y con ganas e ilusión por volver el año que viene con nosotros.

¿Cómo es la relación con Dani? ¿Quién lleva la voz cantante?

A: Como el perro y el gato, jejeje. La verdad es que nos llevamos muy bien. Jugamos juntos y somos buenos amigos. Compartimos vestuario el año pasado y tenemos muy buena relación. Además me encanta que estemos en desacuerdo muchas veces y en algunas de las decisiones que tomamos. Si no, no aprenderíamos uno del otro y al final, los dos queremos lo mismo y sabemos los puntos fuertes y débiles del equipo. Dani también estuvo el año pasado con un gran entrenador como David Cantos y también hace bien su trabajo. Normalmente nos repartimos las tareas salvo algún entrenamiento puntual. Estoy muy satisfecho con su trabajo y contento de poder contar con él aunque yo lleve la voz cantante porque soy más mayor y como dice mi madre,”hay que respetar a los mayores”.

¿Y con el club en general?

A: La verdad es que estoy muy contento. Mis ex-entrenadores Alberto y Emilio me aconsejan mucho y me ayudan en todo lo que necesito. Tanto el Presidente, Kike, como David, el coordinador, también me solucionan cualquier problema o duda que tenga y con el resto de compañeros, todo excelente.

Imaginemos que un jugador tuyo destaca mucho y lo quiere un club de fuera de Ferrol, ¿cuándo dirías que es el momento ideal para marchar?

A: Es una pregunta complicada. Creo que antes de infantiles no es lo mejor pero hay que respetar la decisión de los que se van antes. Si un benjamín por ejemplo es muy bueno, seguro que también progresa jugando en su club con sus amigos y si de verdad tiene opciones, también las tendrá más adelante. De todos modos, la decisión corresponde al jugador y su entorno y cada padre sabe lo que tiene que hacer con su hijo.

¿ En qué crees que podríamos mejor?

A: Lo que mejoraría no depende del club. Mejoraría la iluminación y el estado de los campos de fútbol 8 que no están en el mejor estado posible. Estas instalaciones tienen muchos años y viendo la cantidad de usuarios que tienen, creo que merecen estar un poco mejor.

 

Hasta aquí nuestra charla con Adam, al que agradecemos habernos dedicado unos minutos y al que deseamos, junto con Dani y sus niños, mucha suerte durante la temporada.